jueves, 24 de marzo de 2011

Uruguay conquista el mundo al estilo Pinky y Cerebro.

"Quince años después de establecida la paz en Versalles, Uruguay entró 
en posesión de un fino secreto militar. Era un invento tan simple en sus 
efectos, tan barato en su construcción, que no cabía la menor duda que 
permitiría a Uruguay sojuzgar a todas las demás naciones de la Tierra." 


Homero Simpson leyendo U'R GAY (you are gay)



Me encontré un cuento de un Norteamericano, el señor Elwin B. Writh (el creador de Stuart Little, el ratoncito llevado al cine), que concibe a Uruguay dominando el mundo. El cuento se llama "La supremacía de Uruguay". No lo conocía y de veras me sorprendió la existencia de dicho cuento. Fue publicado el 25 de noviembre de 1933, y tuvo algo de fama, la suficiente como para ser incluido en antologías junto a Bradbury y otros escritores de Ciencia Ficción. 

Al publicarse este cuento Uruguay vivía la Dictadura del señor Terra, y no estaba para emprender empresas colosales como conquistar el mundo, antes se debía salvar la hundida economía que teníamos. Aunque no era mala idea conseguir un artefacto como esos para usarlo en 2009 contra los piqueteros que nos habían cortado los puentes.

No podía ser de otra manera, solo en Ciencia Ficción ocurre que Uruguay conquiste el mundo... 

Incluso antes de leerlo, todos nos preguntamos cómo a alguien pudo ocurrírsele idear un absurdo tal. ¿Por qué la supremacía de Uruguay y no la de Estados Unidos, Inglaterra, Francia o cualquier otra potencia? Porque la clave del relato está en sus permanentes guiños humorísticos, el primero de los cuales es la elección del país.

Podría haber sido Tuvalu, Kiribati o las Islas Feroe; lo que pretende White es -mediante el recurso de elegir un país extraño a la cultura norteamericana (e insignificante para ella)-, hacer más efectiva su alegoría aleccionadora sobre la locura humana y su instinto de auto-destrucción.

Lo que impacta es el ejercicio fantástico de ubicar como dominador mundial al último país del que uno espera tal cosa. Debe tenerse en cuenta también la época (1933) en que fue escrito: a White probablemente le gustó la idea de ver humilladas a las grandes potencias que una vez habían arrastrado al mundo a un conflicto global y que continuaban aumentando su presupuesto bélico.

De todos modos, imaginar a Uruguay conquistando el planeta con una armada inexistente, con sus tropas trepando por el edificio de la RKO en Nueva York y su flota aérea recorriendo el horizonte conocido es probablemente el chiste más efectivo de todo el relato.


No le contaré el argumento, lea el cuento que es mejor...

2 comentarios:

vimaworm dijo...

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Anónimo dijo...

la película "El rugido del ratón " con Peters Sellers" trataba un tema similar ,en este caso un pequeño reinado , anclado en la época medieval ,pero vivendo en en pleno siglo XX decide atacar los Estados Unidos de Norteamérica. Film gracioso , con el clásico humor inglés irónico y flematico ala vez.