martes, 22 de marzo de 2011

Restos de Zaratina.


Alejo Cordero, arqueólogo de la Comisión de Patrimonio Histórico Nacional, confirmó a Montevideo Portal que los restos encontrados en el río San Salvador son de la ciudad Zaratina fundada por Juan Ortiz de Zárate en 1574. También se estudian restos de una embarcación que podría pertenecer a Sebastián Gaboto.




"Desde hace mucho tiempo se está buscando el primer asentamiento de Sebastián Gaboto, el tercer piloto mayor de Castilla. Era una eminencia en términos marítimos. Cuando llega buscando el Mar del Sur y el pase hacia el Océano Pacífico, se interna por Colonia hacia arriba. Llega a la desembocadura del río San Salvador y funda un fuerte. Luego remonta el Paraná hasta llegar a Asunción. Allí había habitantes fijos, artillería y demás", explicó Cordero.

Además de los rastros arqueológicos sobre el terreno, en el río San Salvador se encontraron restos de una embarcación del siglo XVI.

El lugar se ubica en la misma desembocadura del Río San Salvador, a 12 kilómetros de su confluencia con el Río Uruguay. En los trabajos, participan investigadores de la propia Comisión de Patrimonio, Prefectura Nacional Naval, el ministerio de Cultura y la intendencia de Soriano.

Buena parte de los restos encontrados sobre el terreno pertenece a la Ciudad Zaratina de San Salvador. Su origen se remonta a 1574, cuando el segundo adelantado, Juan Ortiz de Zárate, funda una ciudad en el antiguo fuerte de Gaboto. Allí se realizó un planeamiento urbano de la época, con muralla, artillería, se planta trigo y se trae un rodeo de ganado.

Más restos

Antes de investigar el lecho del río, los arqueólogos realizaron una visita por la zona inmediata del lugar. Allí aparecieron dos zonas arqueológicas: una prehispánica y otra que tiene una "mezcla de contacto" entre culturas prehispánicas y occidentales.

Una vez delimitado en lugar, los arqueólogos percibieron que el terreno es un punto estratégico, desde donde se puede ver la desembocadura del río San Salvador, el Río Uruguay y la entrada al Río Negro.

Luego, durante la exploración de los sitios subacuaticos, comenzaron a aparecer cerámicas, clavos y cabos pertenecientes a las anclas y velas.

Según Cordero, "en la superficie hay tres enterramientos claros con tres esqueletos. Hay algunos más que todavía que no los tenemos determinados y que hay que sacar".

Tareas pendientes

Cordero comentó que los objetos encontrados hasta el momento en Soriano "son la punta del iceberg".

"Hay que hacer un rescate arqueológico de las cosas que en estos momentos están en riesgo. Seguidamente tenemos que hacer una evaluación más completa de la que tenemos ahora para hacer un plan a futuro. Día a día nos encontramos con cosas nuevas. Un trabajo mínimo implica dos años y uno de aprovechamiento lleva cinco años", subrayó

Lastre de rocas y piedras

Ya el 14 de enero de 2011, Javier Zarauz, director de Deporte y Recreación de Soriano, confirmó a Montevideo Portal que en la desembocadura del río San Salvador se encontraron restos que podrían pertenecer a la ciudad Zaratina, "el primer asentamiento de españoles en esta zona de América del Sur".

En ese momento, Zarauz explicó que de acuerdo al testimonio de los arqueólogos que trabajaron en el lugar, "las evidencias e indicios encontrados indicarían que los restos pertenecen a un Bergantín del 1600. De confirmarse, se podría estar frente a evidencias que en ese lugar estaría el fuerte Zaratino o ciudad Zaratina, que fue la primera fundación que realizó Zárate, uno de los adelantados. Se buscaba ingresar a la zona conocida como Alto Perú para sacar la plata y el oro que estaba en Bolivia y Perú".

"Lo encontrado en el lecho del río San Salvador, es el lastre de rocas y piedras que venían en el fondo de los barcos que en aquella época se utilizaban para la estabilidad de los mismos", dijo Zarauz.

"Tenemos la esperanza y expectativa que debajo de ese lastre, haya maderas del barco en el supuesto caso que se trate de un hundimiento. Eso sería lo máximo que nos podría pasar. Pero también puede suceder que ese lastre haya sido arrojado por el barco, para sustituirlo por materia prima. En el peor caso nos encontramos con estas piedras que ya están y sirven para estudio", explicó.

Fuente:
Montevideo Portal

Artigas. A litle biography

Artigas' monument in Washington DC.


José Gervasio Artigas is revered as Uruguay's greatest national hero. Called the Primer Jefe de los Orientales and Primer estadista de la Revolución del Río de la Plata, (First Leader of the Orientales and first statesman of the Rio de la Plata Revolution,) Artigas was born in Montevideo on June 19, 1764. His grandfather was one of the first settlers of Montevideo.

Artigas was raised in the Banda Oriental, the colonial name for the eastern bank of the Rio de la Plata, what is now Uruguay and part of Brazil. In this cattle-raising and wheat-growing region, he absorbed many of the customs and habits of the Gauchos who roamed the Uruguayan littoral. He was intelligent and active. Too restless to join the priesthood, he joined a local militia, the Cuerpo de Blandengues, where he rose through the ranks and was promoted to captain and given command of a frontier company. He was heavily influenced byFélix de Azara, a Spanish naturalist with decided views of governing.

Eventually rising to general, Artigas saw action against Spain beginning in 1811, and became the leader of the Orientales and during the time the Banda was affiliated with Argentina, sent delegates to the Buenos Aires constituent assembly with instructions to create a federation of Uruguayan states. Denied entry into the assembly, the delegates went home and thus began the efforts for Uruguayan independence from Argentina.

Uruguay is not only the geographical transition zone between the pampas of Argentina, the tropical Parana river delta and the uplands of southern Brazil. It is a land of sweeping grasslands, wooded valleys and low hills and the political buffer between two powerful nations. For the most part peaceful now, Uruguay's early history as a nation is chaotic, as other nations sought dominion over Uruguay, and internal power struggles buffeted the country from within.

Artigas fought for independence from Spain, then Argentina, then Spain again in 1816 after Spain restored its presence. After those successful battles, he had to face Brazil, who annexed the Banda in 1820 and forced Artigas into exile in Paraguay.

Following Artigas' exile, a group of men who had fought with him in the Independence battles formed the 33 Orientals or Immortals. Of these, Juan Lavalleja, Manuel Oribe andFructoso Rivera led the country in a series of coups and counter strikes that characterized Uruguay's chaotic leadership and civil wars.

In 1845, after 20 years of exile, Artigas was offered the chance to return to Paraguay, but he declined and continued to live in that country until his death on September 23, 1850.

It wasn't until José Batlle y Ordóñez became president in the early 1900's that Uruguay achieved some measure of political stability.

Today José Gervasio Artigas is remembered on the anniversary of his birth with a national holiday. A department of Uruguay is named after him, as are countless public monuments, including one in Chile, schools, buildings, radio stations and even an Antarctic base.

lunes, 21 de marzo de 2011

ARTIGAS A TRAVÉS DE OJOS INGLESES.


Les quiero presentar una obra poco conocida por estos pagos; se trata de una entrevista que un Inglés llamado John Parish Robertson, tuvo con el General José Artigas en Purificación, en los mejores años de la Revolución Oriental. Podemos ver en este extranjero el nivel de asombro ante lo que vio en el cuartel general del Prócer, y podemos inferir por sus palabras, que se esperaba otra cosa. El Europeo pudo estar, como diría él, en el campamento del estado mayor del "Excelentísimo Señor Protector de la mitad del nuevo mundo". Y ese tono con el que nombra al general Artigas, no está exento de esa mirada eurocentrista típica de un Inglés, ya que luego lo compara a los mejores generales de su época. Disfrute de este documento que hace resaltar la figura de nuestro mayor caudillo, que para mi opinión, agranda el símbolo que es para nosotros. Si bien esta obra tiene fecha de 1843, este episodio fue muchos años antes, entre 1812-1816.

LOS APARTAMENTOS OFICIALES.


Allí (les ruego no pongan en duda mi palabra) ¿qué creen que vi? ¡El Excelentísimo Señor Protector de la mitad del nuevo mundo estaba sentado en una cabeza de buey, junto a un fogón encendido en el suelo fangoso de su rancho, comiendo carne del asador y bebiendo ginebra en un cuerno de vaca! Lo rodeaba una docena de oficiales andrajosos, en posición parecida y ocupados en la misma tarea que su jefe. Todos fumaban y charlaban ruidosamente.


El Protector estaba dictando a dos secretarios que ocupaban en torno de una mesa de pino las dos únicas sillas que había en toda la choza y esas mismas con el asiento de esterilla roto.


Para completar la singular incongruencia de la escena, el piso del departamento de la choza (que era grande y hermosa) en que estaban reunidos el general, su estado mayor y sus secretarios, se encontraba sembrado de ostentosos sobres de todas las provincias (distantes algunas de ellas 1.500 millas de ese centro de operaciones) dirigidas a "Su Excelencia el Protector".


De todos los campamentos llegaban a galope soldados, edecanes, exploradores. Todos ellos se dirigían a Su Excelencia el Protector, sentado en su cabeza de buey, fumaba, comía, bebía, dictaba, conversaba y despachaba sucesivamente todos los asuntos que le llevaban a su conocimiento, con una calma distinta de la nonchalance, que me mostraba de una manera práctica la verdad del axioma "vamos despacio, que estoy de prisa". Pienso que si los negocios del mundo entero hubieran pesado sobre sus hombros, habría procedido de igual manera. Parecía un hombre abstraído del bullicio, y era en este solo punto de vista, si me es permitida la alusión, semejante al mas grande de los generales de nuestro tiempo.


Al leer mi carta de introducción, Su excelencia se levantó de su asiento y me recibió no solo con cordialidad sino también, lo que me sorprendió mas, con modales comparativamente de un caballero y de un hombre realmente bien educado. Habló conmigo alegremente sobre sus apartamentos oficiales, y como mis corvas y mis piernas no estaban acostumbradas a ponerse en cuclillas, me pidió que me sentara en en el canto de un catre de cuero que estaba en un rincón del cuarto y que hizo acercar al fuego. Sin mayores preámbulos, puso en mis manos su propio cuchillo con un pedazo de carne de vaca bien asada. Me pidió que comiera, me hizo beber y por último me dio un cigarro.


Iniciada mi conversación, le interrumpió la llegada de un gaucho, y antes que hubiera transcurrido cinco minutos, ya el general Artigas estaba nuevamente dictando a sus secretarios, engolfado en un mundo de negocios, al mismo tiempo que me presentaba excusas por lo que había ocurrido en la Bajada y condenaba a sus autores y me decía que inmediatamente de recibir las justas quejas del capitán Percy, había dado órdenes para que me pusieran en libertad.


Era aquel un ambiente en que simultáneamente se conversaba, se escribía, se comía, se bebía, en razón que no había cuartos distintos para realizar separadamente cada tarea.


El trabajo del Protector se prolongaba desde la mañana hasta la noche, lo mismo que su comida, porque así que un correo llegaba era despachado otro, y así que un oficial se alejaba del fuego donde estaba el asador con la carne, otro tomaba su sitio.






J. P. Robertson.


Fuente:
"El país de los Orientales" Antología. 1968
Centro editor de América Latina.
Biografía John Parish Robertson.
Letters on South America. NY Public Library.

sábado, 19 de marzo de 2011

Suertes virgilianas

Ya había escrito sobre este personaje en otra entrada del Blog (El canto de las sibilas me confunde). Fue el escritor pagano que mas influyó al Cristianismo Católico junto con Aristoteles y Platón. Publio Virgilio Marón fue un poeta romano que vivió entre el 70 AC al 19 DC, autor de obras como "La Eneida", "las bucólicas" y "las Geórgicas". La primera obra que mencioné le llevó un trabajo de once años, y dio a Roma una historia épica para su origen. Esta obra es una referencia en la literatura clásica, y como veremos ahora, fue reverenciada por los romanos de una manera mágica, y en esa consideración, usada como oráculo. En el libro: Institutionum canonicarum: Libri IV: Volumen 1; de 1819, el Padre Joannis Devoti dice lo siguiente:


"Entre gentiles estuvieron muy en uso las "suertes virgilianas", que consistían en abrir las obras de Virgilio y mirar como un oráculo infalible lo que indicaba el primer verso que por casualidad apareciese. Esparciano y Lampridio, cuentan que Adriano y Alejandro Severo recurrieron a las suertes virgilianas para indagar las vicisitudes futuras del imperio, y algunos cristianos supersticiosos imitando esta práctica abusaban de la Santa Biblia ejercitándose en lo que por dicha causa llamaban "sagradas suertes", uso que está condenado por los cánones de varios concilios."


Como nos dice este texto, las suertes virgilianas constituían para los romanos un método mas para saber el porvenir, en la misma consideración que la lectura de las entrañas de animales y el vuelo de las aves, tal vez era un modo mas barato que asistir al templo del oráculo. La adivinación estaba en todas partes; los emperadores consultaban al oráculo antes de las batallas, los padres de familia y los senadores también lo hacían, era una práctica común. Así que a partir del siglo I, La Eneida complementó este sistema de adivinación. 


Virgilio siguió dando material al Cristianismo. El procedimiento de las suertes virgilianas se pegó a los Cristianos quienes usaron la Biblia para tan herético procedimiento. Luego Dante Alighieri, profundamente influenciado por Virgilio (literariamente), lo haría su guía por el infierno en la Divina Comedia.


Deje ya de leer el horoscopo!! Con procedimientos tales como las suertes virgilianas: ¿Como puede creer usted, en estrellas a millones de años luz que le adivinan la suerte? Así que tome su Biblia (es el libro lleno de polvo que tiene usted en su ropero), y busque su destino impreso. (No lo haga, es sarcasmo)